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Qui-dort-meurt

 

"Qui-Dort-meurt" se inspira en el "orri" que es una construcción muy primitiva y muy presente en Prada de Conflent. Dada la apertura de entrada y pequeñas ventanas de ventilación en cuanto entras en el interior todo es oscuridad pero, rápidamente, te atrae la luz y las imágenes de la ventana. La vida y la naturaleza discurren en el exterior y este contraste entre el interior y el exterior como metáfora del sueño, la imaginación y la escapada en contraposición a la vida real han generado unas pinturas de gran formato donde las imágenes son, en la oscuridad, difícilmente distinguibles. En el interior una ventana donde se reproduce un vídeo, tal y como se veían las imágenes exteriores desde el "orri". Este espacio interior ilumina el espacio. Al apagarse, las imágenes de la pintura van surgiendo en la oscuridad a medida que el ojo se habitúa, y nos permite contemplar otra realidad pictórica.

Este proyecto crea un espacio dual donde la presencia de una realidad, oculta la presencia del otro, y ésta sólo vuelve a ser real para nosotros cuando desaparece la otra. Ver es paradójico. Sólo lo que contemplamos toma realidad. Es como un juego de magia, donde la realidad para nosotros es a la que prestamos atención, no la real.

En esta propuesta se hace cierto el texto de DHLawrence: "Ahora sólo la suave evanescencia de las cosas sutiles como la telaraña le parecía permanente. La misma niebla de la eternidad estaba en ellas. En cambio los edificios de piedra, las catedrales, por ejemplo, le parecían aullar con su resistencia temporal, sabiendo que al final habían de derrumbarse."

 

 
Qui-dort-meurt